Carlos Corredera » Blog Archive » altres formes


Other Forms of Life [Other Forms of Being], sketch for urban intervention (falla). Year 2014.
Humans have always been curious about the possibility of extraterrestrial life. The center of the composition is occupied by the figure of an astrobiologist concentrated on listening any sign that gives him the clue about distant forms of life. He opens his chest in a surrealistic manner, and there’s where he finds the infinite universe, with their possible civilizations waiting to be discovered. Sometimes what we seek so far away is within us, is ourselves. Setting this communication with the space, multiple creatures have come to Earth: A large alien drives flying saucers, abducting important personalities of our society. An astronaut and an androgynous alien (below left) are melted in a warm welcome, far from hostilities seen in Martian movies, they accept and love themselves just as they are. In contrast, on the right we see another strange creature passing through a space door becoming an human who will live among us, perhaps with dark aims. Ships, interstellar trains, planets and satellites are added to the mosaic of spatial surprises. But the origin of life is summed up in the top female silhouette: a kind of ship “mother-cyborg” from which an astronaut in fetal position is suspended from an Umbilical cable-cord. Definitely the work speaks about tolerate forms of life and forms of being different from those that are majority in our social everyday life, between humans. During the scenes we will discover…
Otras Formas de Vida [Otras Formas de Ser], boceto para falla. Año 2014.
El ser humano siempre ha mostrado gran curiosidad por la posibilidad de vida extraterrestre. El centro de la composición lo ocupa la figura de un astrobiólogo concentrado en escuchar alguna señal que le de pistas sobre formas de vida lejanas. De forma surrealista abre su pecho, y es ahí donde está el universo infinito, con sus posibles civilizaciones esperando ser descubiertas. A veces aquello que buscamos tan lejos está en nuestro interior, somos nosotros mismos. Al establecer esta comunicación con el espacio, múltiples criaturas han llegado hasta la Tierra: un gran alienígena maneja platillos volantes, abduciendo importantes personalidades de nuestra sociedad. Un astronauta y un andrógino extraterrestre (abajo a la izquierda) se funden en un caluroso recibimiento, lejos de hostilidades de películas de marcianos, ellos se aceptan y quieren tal como son. En contraposición, a la derecha vemos otra extraña criatura que al atravesar una puerta espacial se convierte en humano que convivirá entre nosotros, quizá con oscuros objetivos. Naves, trenes interestelares, planetas y satélites se suman al mosaico de sorpresas espaciales. Pero el origen de la vida queda resumido en la silueta superior femenina: una especie de nave “madre-cyborg” de la que queda suspendido por su cable-cordón umbilical un astronauta en posición fetal. Definitivamente la falla habla de tolerar formas de vida y de ser distintas a las mayoritarias en nuestra cotidianidad social, entre seres humanos. En el desarrollo de las escenas lo iremos descubriendo…